El sábado 25 de enero comenzó con el simbólico recorrido por la Vía della Conciliazione, camino a atravesar la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, un gesto de peregrinación con motivo del Jubileo para ganar la indulgencia. Durante el trayecto, los estudiantes pudieron admirar la majestuosidad del templo y recorrer sus imponentes pasillos, sintiendo la historia y la espiritualidad que emanan de sus muros centenarios.
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Después de una pausa para compartir un café ofrecido por la Santa Sede, el grupo se dirigió al Aula Pablo VI para asistir a la audiencia del Papa con motivo del Jubileo del Mundo de la Comunicación. Aunque el Santo Padre se encontraba indispuesto y su discurso fue breve, dejó un mensaje profundo sobre la comunicación en el mundo actual: «Comunicar es salir un poco de sí mismo para darse al otro. No solo se trata de hablar, sino de encontrar al otro. Saber comunicar es una gran sabiduría», afirmó el Pontífice. Además, destacó la responsabilidad de los periodistas en la construcción de la sociedad y de la Iglesia, insistiendo en que «la comunicación es verdadera solo si quien la ejerce también lo es». Sus palabras resonaron entre los asistentes, recordándoles la importancia de su labor en el mundo de la información.

Los retos del periodismo vaticano
La jornada continuó con un encuentro tertulia titulado «Contar la Iglesia desde Roma. Encuentro con vaticanistas en español», que reunió a algunos de los periodistas más influyentes en la cobertura del Vaticano. En un ambiente cercano y distendido, figuras de la talla de Valentina Alazraki, Eva Fernández, Javier Martínez-Brocal, Darío Menor y Elisabetta Piqué compartieron sus experiencias y reflexiones sobre la labor de comunicar la Iglesia desde Roma.
Durante el encuentro, los vaticanistas destacaron los desafíos de informar sobre el Vaticano en un mundo donde la inmediatez y la desinformación amenazan la calidad del periodismo. Valentina Alazraki, con 50 años de trayectoria cubriendo el Vaticano, compartió su experiencia sobre la evolución de la comunicación papal y la importancia de mostrar la faceta humana de los Pontífices, logrando que no sean percibidos solo como una institución. Destacó también el desafío de ser una de las primeras mujeres en un mundo tradicionalmente masculino.

Por su parte, Elisabetta Piqué, corresponsal argentina, recordó su relación con el Papa Francisco desde su etapa como arzobispo de Buenos Aires, resaltando su estilo comunicativo directo y cercano. Subrayó cómo la rapidez con la que se difunde la información hoy en día impide la reflexión profunda que caracterizaba a las coberturas en el pasado.
Eva Fernández, corresponsal de COPE en el Vaticano, describió su labor con tres palabras: aprendizaje, aventura y asombro. Destacó la capacidad del Papa para combinar audiencias de alto nivel, como con el presidente de EE.UU., con gestos sencillos y personales, con otras más generales, como preocuparse por una niña autista y su familia.
Darío Menor, periodista de Onda Cero y La Sexta, reflexionó sobre la exigencia del periodismo multimedia y el reto personal y profesional que supone cubrir el Vaticano, un trabajo que comparó con una vocación casi sacerdotal.
El encuentro dejó una enseñanza clara: comunicar la Iglesia desde Roma es un ejercicio de responsabilidad y veracidad. Cada periodista tiene el desafío de abrir su propia «Puerta Santa» hacia la libertad informativa, buscando siempre la verdad en medio de los misterios de la Iglesia.







